martes, 20 de marzo de 2012

Yaci y su muñeca. Autonomía. Lectura comprensiva

Yaci tenía una muñeca que no era igual a las demás, pues la había hecho ella misma con una mazorca de maíz. La muñeca se llamaba Curumín y Yaci la quería tanto que no la dejaba ni un momento. Su madre siempre la llamaba para que ayudara en las tareas de la casa. Pero Yaci andaba distraída y nunca la oía. Un día, después de llamarla varias veces, la madre de Yaci se enojó y le dijo: –Si sigues tan desobediente, voy a quitarte esa muñeca. Yaci se asustó y decidió esconder a su Curumín. Con su muñeca en brazos se fue hacia la orilla del río. Allí encontró a su amiga la tortuga. –¿Qué buscas por aquí, Yaci? –Un sitio para esconder mi muñeca. –Esto es fácil –dijo la tortuga–. Haz como yo: escarbo en la arena y escondo mis huevos. Yaci cavó con sus manos un agujero igual al que veía hacer a su amiga la tortuga. Dejó a su muñeca bajo la arena caliente y disimuló el lugar cubriéndolo con hojas. Luego regresó a su casa. Después de algún tiempo, Yaci volvió a la orilla del
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Yaci tenía una muñeca que no era igual a las demás, pues la había hecho ella misma con una mazorca de maíz. La muñeca se llamaba Curumín y Yaci la quería tanto que no la dejaba ni un momento.

Su madre siempre la llamaba para que ayudara en las tareas de la casa. Pero Yaci andaba distraída y nunca la oía.

Un día, después de llamarla varias veces, la madre de Yaci se enojó y le dijo:

–Si sigues tan desobediente, voy a quitarte esa muñeca.

Yaci se asustó y decidió esconder a su Curumín. Con su muñeca en brazos se fue hacia la orilla del río.
Allí encontró a su amiga la tortuga.

–¿Qué buscas por aquí, Yaci?
–Un sitio para esconder mi muñeca.
–Esto es fácil –dijo la tortuga–.

Haz como yo: escarbo en la arena y escondo mis huevos.

Yaci cavó con sus manos un agujero igual al que veía hacer a su amiga la tortuga.

Dejó a su muñeca bajo la arena caliente y disimuló el lugar cubriéndolo con hojas.

Luego regresó a su casa.

Después de algún tiempo, Yaci volvió a la orilla del río. Allí, donde había escondido a su muñeca, encontró una hermosa planta con muchas mazorcas de maíz. Tomó una, la vistió con las hojas y se hizo una muñeca que era igual a su Curumín.

Y con las mazorcas de maíz que quedaron, la mamá de Yaci preparó ricas tortillas.




1. Lee las oraciones y escribe V (verdadero) o F (falso) según corresponda
Yaci hizo su muñeca con una mazorca de maíz.
La muñeca de Yaci se llamaba Cuculí.
Yaci llevó al mar a su muñeca.
La mamá de Yaci preparó tortillas.

2. ¿Por qué Yaci escondió a su muñeca?
3. ¿Crees que Yaci llamará Curumín a su nueva muñeca? ¿Por qué?
4. Si tú fueras Yaci, ¿dónde esconderías algo valioso? Explica.

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